martes, 16 de mayo de 2017

El humanismo en Cervantes

El gran manco de Lepanto, Don Miguel de Cervantes, plasmó hace 4 centenares la imagen de un mítico personaje que ha sido fuente de inspiración para artistas y escultores.

Don Quijote de la Mancha, un hombre con el toque español en su forma de ser y en su físico. Era todo un romántico, apasionado por ser un caballero y siempre acompañado de su fiel amigo Sancho que con él fue a todas partes.

Aunque parecía estar loco, que de hecho sí lo estaba, él lo hacía con la gallardía, coraje y valentía como si estuviera en la realidad luchando contra gigantes o tuviera una hermosa doncella llamada Dulcinea. Lo increíble es su profundidad en seguir la verdad y la razón, te hace cuestionarte la realidad pues al no estar tan cuerdo la hace parecer inclusive induciendo a Sancho, quien fue la persona que lo mantenía a flote con un poco de cordura dentro de su gran locura.

El Quijote nos hace pensar si la realidad es una subjetividad pues sus pensamientos los hace tan reales y con Sancho aún más, pues a pesar de que él era consciente, seguía a su señor fuera a donde fuera.

Podrán pasar los años y cambiarán en ellos muchas cosas pero el Quijote siempre será un símbolo de la inocencia, la caballerosidad, la persistencia, la creatividad y la locura.


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